San Lorenzo: Juan Pablo Dávalos y Maldonado la entrevista que lo habría dejado al borde de la imputación por falsificación de firmas y peculado

San Lorenzo: Juan Pablo Dávalos y Maldonado la entrevista que lo habría dejado al borde de la imputación por falsificación de firmas y peculado

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El programa de ayer de El Operador tuvo un protagonista que, lejos de aclarar su situación, pareció complicarla aún más. El concejal libertario de San Lorenzo, Juan Pablo Dávalos, que lleva 13 años en la banca, fue entrevistado por el periodista Mario Molina en un mano a mano que expuso inconsistencias, contradicciones y una serie de hechos que hoy están bajo la lupa judicial.

Desde el inicio, el periodista puso sobre la mesa lo que ya es un tema imposible de esquivar: la denuncia por presunta falsificación de la firma de la Secretaría Legislativa del Concejo Deliberante. Un hecho grave que podría derivar —según trascendidos— en la imputación del edil en los próximos días por delitos como falsificación de firma y peculado.

El “Sobrino del Año” y el Sifón de la Ética

Dávalos nos regaló una joya de la transparencia: defendió las compras del Concejo al Corralón San Lorenzo. Según él, comprar allí un sifón de bacha y pegamento por 6.000 pesos sería un acto de necesidad extrema porque, aparentemente, es el único lugar en toda la faz de la tierra que vende plásticos para cocina.

Pero lo que el “humilde empleado” omitió mencionar con tanta efusividad es que el corralón es de su tío, el señor Fleming. ¡Qué detalle tan pintoresco! No sería un conflicto de intereses, sino más bien una forma de “fomentar el comercio familiar con fondos públicos”. Dávalos insiste en que él es solo un empleado de hace 27 años, pero claro, cuando el jefe es el tío, las facturas se firmarían con más cariño. Para él, hablar de corrupción por un sifón sería “malicioso”, dejando entrever que, tal vez, la corrupción tendría un monto mínimo: si es barato, ¡vale todo!

Tigres Rugby Club: Entre “Pobres” y “Aberraciones”

El concejal también se puso el traje de defensor de la tierra (cuando le conviene). Calificó el proyecto de comodato a favor de Tigres Rugby Club como una “aberración”. Resulta fascinante ver su repentina preocupación por la comunidad Lule y los criollos, especialmente cuando hace apenas una semana se dedicaba a cuestionar la identidad de los originarios porque tienen apellidos “europeos” como Esquivel o Castillo.

Dávalos estaría totalmente en desacuerdo con el comodato y la entrega de 8 hectáreas al club, al que el periodista no dudó en llamar “club de pobres”. Sin embargo, la memoria le jugaría una mala pasada: se le recordó que en 2013 él mismo firmó ordenanzas para condonarles deudas impositivas y de planos. Parece que, para Dávalos, los “pobres” del rugby solo merecerían su ayuda cuando se trata de no pagar impuestos, pero no cuando necesitan un predio.

La “Misión Imposible” en casa de la Secretaria

No podemos olvidar su faceta de visitador médico. Dávalos admitió con total soltura que, para salvar el presupuesto 2026, fue a la casa de la exsecretaria Olga Ceballos justo después de que ella saliera de una “operación delicada”. Mientras la señora intentaba recuperarse, ahí estaba el concejal, lapicera en mano, para que le firmara los papeles.

Lo más llamativo es que, después de invadir la convalecencia de la mujer, ¡se habría olvidado de llevar el formulario del cargo! Resultado: el presupuesto no se pudo presentar, se vencieron los plazos y todo el esfuerzo (y la molestia a la enferma) habría sido absolutamente en vano. Un genio de la gestión administrativa.

Antropología Forense para Principiantes

Para cerrar con broche de oro, Dávalos decidió que es experto en heráldica y genealogía. Al referirse a Nicol Esquivel y su reclamo por un contrato fantasma, sentenció que no podría ser originaria porque su apellido es “europeo”. “Si sos Esquivel, sos europea”, habría dictaminado el “Doctor” Dávalos, quien parecería creer que en el norte argentino no hubo mestizaje en los últimos 500 años.

Pero allí no terminó la contradicción: en relación a la contratación de la propia Esquivel, Dávalos habría desconocido al aire el contrato que el ex presidente del Concejo, Carlos Maldonado, le habría otorgado cuando estaba al frente del cuerpo. Incluso habría puesto en duda la facultad de Maldonado para realizar ese tipo de designaciones.

La paradoja es evidente: cuando Dávalos ocupó la presidencia, habría actuado de manera similar, realizando contrataciones sin consultar al resto del cuerpo deliberativo. Es decir, lo que hoy cuestiona, sería lo mismo que antes practicaba. Un detalle no menor: ambos concejales pertenecen al mismo espacio político, La Libertad Avanza.

El dato que no se puede esquivar

El dato más pesado no es opinable: existe una denuncia por presunta falsificación de la firma de la Secretaría Legislativa del Concejo Deliberante. Y lejos de desactivarla, todo indicaría que en los próximos días podría ser imputado por falsificación de firmas y peculado.

Como frutilla del postre, el fiscal que llevaba la causa, Ramiro Ramos Osorio, decidió apartarse tras tres meses por supuestos vínculos de amistad con el propio Dávalos. Tarde, ¿no? Justo cuando la cosa se ponía incómoda.

En resumen: Dávalos sería el ejemplo vivo de que en San Lorenzo se puede ser empleado del tío Fleming, perseguir a operados para firmas inútiles, cuestionar contratos ajenos que se hacían igual que propios y, encima, ofenderse cuando alguien sugiere que quizás solo quizás algo no estaría oliendo bien en el Concejo. ¡Sigan participando, que todavía habría cuerda para otros 13 años de “transparencia” familiar!